Boca Campeon del Mundo 2000

Boca Campeon del Mundo 2000

El 28 de noviembre del año 2000 no es un día cualquiera en el mundo xeneize, ese día Boca sacó chapa de campeón, y se mostró ante el mundo como lo que fue: uno de los mejores equipos de la historia.

Ese día el Club Atlético Boca Juniors disputó el partido más importante de su historia ante el Real Madrid por el marco de la final de la Copa Intercontinental llevada a cabo en el impresionante estadio Nacional de Tokio, Japón, ante más de 52.000 espectadores.

Los bosteros llegaban como campeones de la Copa Libertadores al ganarle la final al Palmeiras de Luis Felipe Scolari, mientras que los merengues fueron los campeones de la Champions League, ganando la final ante el Valencia de Hector Cooper.

Vicente Del Bosque, líder del conjunto madrileño alineó estos 11: Casillas, Geremi, Hierro, Karanka, Roberto Carlos, Helguera, Makelele, Figo, Guti, McManaman y Raúl.

Por el lado de Boca Juniors, Carlos “El Virrey” Bianchi dispuso de estos 11: Córdoba, Ibarra, Bermúdez, Samuel, Matellán, Serna, Basualdo, Battaglia, Riquelme, Delgado y Palermo.

No sabemos bien si es que el Madrid entró dormido o los boquenses ingresaron con todas las pilas puestas pero a los 3 minutos de juego, Aníbal Matellán metió una pelota larga para la corrida del Chelo Delgado que con mucha libertad encontró al titán Martín Palermo entrando por el medio del área con un centro perfecto y el partido se ponía 1 a 0. Marcando el gol más rápido en la historia de la Copa Intercontinental.

Tan solo 180 segundos más tarde, en una salida rápida, la pelota cae en los pies de Riquelme que pone un milimétrico pase de 70 metros, para que Martin Palermo le gane una carrera al camerunés Geremi, y tras dos piques de balón, impacta de zurda cruzando el remate haciendo imposible que el jovencísimo Iker Casillas llegue a tapar el disparo.

Boca se ponía 2 a 0 a los 5 minutos de juego.

Pero el poderoso Real Madrid no se iba a dejar ganar tan fácil, y arremetió contra el arco de Oscar Córdoba, primero fue Roberto Carlos al travesaño, pero luego nuevamente el lateral brasileño encaró a la defensa xeneize y convirtió un golazo inatajable.

Luego del 2 a 1, Boca tuvo que refugiarse atrás, y el Madrid se lo llevó por delante, generándole muchas situaciones de gol. Hasta que el equipo argentino entendió que tenía que refugiarse, pero no en su propia área sino más bien en las botas de Román. Juan Román Riquelme, el señor futbol, tuvo una de esas noches que simplemente no puedes creer.

Toda pelota que tocaban los jugadores de Boca, iba directo al 10, levantaban la cabeza y a pesar de ver a otros compañeros desmarcados, siempre se la pasaban a Román, porque el rival no puede hacerte daño si no tiene la pelota, y si se la dabas a Riquelme no había forma de sacársela.

Se movió por todo el frente de ataque, usando la suela del botín como su arma más letal, Román dormía el balón allí, y desde ahí salían las pisadas, controles, caños, gambetas, pausa, descanso, reposición, y generación de faltas. Aun se recuerda cuando sacó a bailar a Makelele, Geremi y a todo aquel que intentó sacarle la pelota.

Y se fueron los 90, el partido terminó, no pudieron sacarle la pelota y el resultado indicó que la copa viajó para Buenos Aires, porque Boca Juniors era el campeón. La segunda Copa Intercontinental de su historia.

Boca Juniors campeón del mundo.